La Asociación de Bancos de México rechaza niveles críticos de sobreendeudamiento
Representantes de la banca comercial en México aseguran que el crédito al consumo se mantiene en niveles saludables y bajo control.

La Asociación de Bancos de México (ABM) sostuvo este jueves que el sistema financiero nacional opera bajo condiciones estables, descartando que la población mexicana atraviese una crisis generalizada de sobreendeudamiento. Según la postura emitida por el organismo, el crecimiento en el uso de tarjetas de crédito y préstamos personales responde a una mayor actividad económica y no a una falta de capacidad de pago por parte de los usuarios.
De acuerdo con la información difundida por el sector bancario, los indicadores de morosidad se encuentran dentro de los parámetros esperados por las instituciones financieras. Los directivos de la banca señalaron que, aunque el entorno macroeconómico presenta retos, las familias mexicanas han mostrado una gestión responsable de sus finanzas, manteniendo el cumplimiento de sus obligaciones crediticias en niveles adecuados.
La ABM enfatizó que las instituciones bancarias aplican criterios estrictos de otorgamiento de crédito para prevenir riesgos sistémicos. Para el sector, la expansión del financiamiento es una señal de confianza y no un indicador de riesgo, desmintiendo las preocupaciones sobre un posible endeudamiento excesivo que pudiera afectar la estabilidad de los hogares a corto plazo.
Por su parte, el organismo ha reiterado su disposición para trabajar de manera coordinada con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México. El objetivo es mantener una supervisión constante sobre la cartera de crédito y promover la educación financiera, buscando que el acceso a productos bancarios siga siendo una herramienta de impulso al consumo y al bienestar de los ciudadanos.
Finalmente, la representación bancaria aclaró que los datos actuales sobre el comportamiento del crédito al consumo reflejan una normalidad operativa. La banca comercial sostiene que, a pesar de las fluctuaciones en las tasas de interés y el contexto de inflación, no existen señales de alerta que comprometan la solvencia de los acreditados en el corto o mediano plazo.


