Persiste la informalidad laboral para 33 millones de trabajadores en México
El mercado laboral mexicano mantiene una estructura marcada por la informalidad, afectando a más de 33 millones de personas tras décadas de estancamiento estructural.

El mercado laboral mexicano enfrenta un desafío histórico que se prolonga por más de tres décadas, manteniendo a 33 millones de personas fuera de los esquemas de seguridad social formal. A pesar de los cambios en las políticas públicas y los ajustes en el salario mínimo implementados en años recientes, la estructura del empleo en el país muestra una rigidez que impide la absorción masiva de trabajadores hacia el sector formal, según datos del INEGI.
La informalidad sigue siendo la principal vía de subsistencia para gran parte de la población ocupada. Esta situación implica que millones de ciudadanos carecen de acceso a servicios médicos proporcionados por el IMSS o el ISSSTE, además de no contar con una cuenta de ahorro para el retiro o créditos de vivienda. La falta de formalidad laboral afecta principalmente a sectores como el comercio minorista, los servicios personales y la construcción en diversas entidades federativas.
Desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se ha señalado que la transición hacia la formalización requiere de políticas integrales que no solo consideren incentivos fiscales, sino también la capacitación técnica y el fortalecimiento de las pequeñas empresas. Las autoridades han manifestado que el objetivo es reducir gradualmente esta brecha, aunque reconocen que el fenómeno responde a condiciones sistémicas profundas vinculadas a la productividad y a la baja inversión en sectores de valor agregado.
Expertos en economía laboral coinciden en que, si bien se han logrado avances en la recuperación del poder adquisitivo, el mercado interno sigue dependiendo mayoritariamente de unidades económicas que operan al margen de las regulaciones laborales plenas. La falta de seguridad jurídica y social para estos trabajadores representa un freno para el desarrollo económico a largo plazo, limitando las capacidades de consumo y protección ante imprevistos de salud o desempleo.
De cara al futuro, el gobierno federal ha propuesto continuar con programas de apoyo a la productividad y la simplificación administrativa para facilitar la inscripción de nuevos negocios ante el SAT y el IMSS. No obstante, la realidad cotidiana de los trabajadores refleja la urgencia de soluciones más eficaces que logren transformar el panorama laboral mexicano, el cual permanece con dinámicas similares a las observadas hace tres décadas.


