Protocolo de seguridad ante sismos para asistentes a estadios en México
Ante un sismo, los aficionados en estadios deben seguir las instrucciones del personal de seguridad para garantizar una evacuación ordenada y segura.

Ante la ocurrencia de un sismo durante un evento masivo en un estadio, la prioridad para los asistentes es mantener la calma y seguir estrictamente las indicaciones del personal de protección civil y seguridad privada. El protocolo establece que, ante la alerta sísmica o el movimiento telúrico, los espectadores deben evitar correr, empujar o intentar salir de manera apresurada, ya que el pánico es el principal factor de riesgo en espacios de alta concentración humana.
El personal capacitado dentro de los recintos deportivos está instruido para dirigir a la multitud hacia las rutas de evacuación señalizadas y zonas de menor riesgo dentro de la estructura. En caso de encontrarse en las gradas superiores, se recomienda permanecer en el asiento o agacharse protegiendo la cabeza si el movimiento es intenso, esperando a que las brigadas de emergencia indiquen el momento preciso para el desalojo del inmueble hacia los puntos de reunión externos.
La coordinación entre los administradores de los estadios, las autoridades municipales de protección civil y la Guardia Nacional es fundamental para el éxito de estos operativos. Se hace un llamado a los asistentes a identificar las salidas de emergencia y los puntos de encuentro desde el momento de su ingreso al estadio, observando siempre la señalética oficial colocada por las autoridades correspondientes.
Es importante recordar que los estadios modernos en México han sido diseñados bajo normas técnicas que buscan resistir sismos de gran magnitud, por lo que la estructura suele ser el lugar más seguro durante el fenómeno. La clave para preservar la integridad física radica en la disciplina colectiva y en la atención inmediata a los avisos emitidos por los sistemas de altavoces y el personal de brigadistas debidamente uniformados.


